Esta semana sale por fin Pizza Goblin, el cómic juego con guion de Sergio Morán en el que he estuve trabajando todo el año pasado. Por si acaso: estará en librerías en febrero, pero si lo pilláis en la preventa os lo lleváis con regalitos extra.
La portada tiene esta pinta, y hoy me gustaría hablar del proceso y las intenciones que hubo detrás:

Como el cómic mezcla varias cosas (peligro, mazmorreo, ¡pizza!) exploré primero el concepto de aventura de espada y brujería, luego algo más humorístico, luego algo más dinámico… e integré la pizza en todos. Además, tiré por una estructura con un marco alrededor porque tanto los primeritos manuales de dungeons como los libros clásicos de ‘elige tu propia aventura’ tenían ese formato, con una imagen enmarcada en rojo.

(Ayuda que el logo, hecho por Lion Billar, ya dice ‘rol’ y dice ‘llama para pedirnos una cuatro estaciones’, ahí tengo la mitad del camino hecho).
Ganó ‘aventura clásica’, con la rata posando sepsi a los pies de la goblin y un borde alrededor de la imagen para reflejar mejor la cantidad de personajes diferentes que hay dentro del cómic.

Añade unas esquineras con sus trocitos de pizza y ya estamos listos para empezar a colorear. O bueno, o casi, porque antes de eso toca decidir la paleta:

Como el marco iba a ser rojo empecé con una cosa más armónica y a medio camino decidí que le faltaba verde goblin y le di la vuelta. También probé distintos rojos para el marco, pero se perdía la referencia así que me quedé con un rojo intenso y, ya sí, empecé el color. Lo primero, dar color plano a todos los elementos:

Esto lo hago por capas (el archivo tiene, sin exagerar, seis mil millones de ellas) para luego poder trabajar distintos elementos por separado. Primero, las nubes y el fondo, que tienen que ir de más luminoso a más oscuro y me van a marcar mucho los colores del resto de elementos:

Luego toca empezar a trabajar en la figura central. Normalmente lo hubiera hecho al revés -me gusta empezar por el elemento clave del dibujo- pero quería asegurarme de que ella destacaba sobre las partes oscuras del fondo y también sobre las partes claras, y para eso el fondo tenía que estar listo antes.
Este es el momento también en el que empiezo a trabajar en el borde de colores.

Durante todo este proceso voy ‘apagando’ capas y consultando la referencia para ver que no me esté alejando demasiado.

Con las sombras ya puestas, queda iluminar y refinar los contrastes: los pantalones de la goblin se pegan un poco con el fondo, pues pongo un brillo que los separe. El ojo de la rata no brilla lo bastante. La pizza tiene que parecer más jugosa…

Y… ¡ostras, que la portada no es sólo la portada, que son las tapas completas!

Toca preparar los distintos elementos y pasárselos al maquetador de la editorial para que lo junte todo y quede…

¡Espero que os haya gustado el viaje por la portada! Si os ha picado la curiosidad por el cómic, la preventa empieza el 16 de enero a las 21:00. Y si queréis leer más posts como este, tengo una newsletter quincenal donde escribo sobre proyectos de cómic, ilustración y otras cosas que me gustan.
