La mayor parte de mi experiencia comiquera es en blanco y negro: había hecho obras en bitono (como Curso de Cocina para Exdioses, o el Diccionario de Fantasía) y para de contar…

…hasta que llegó Pizza Goblin. Grafito editorial tenía claro que lo quería a todo color y yo tenía claro que mi coloreado habitual no iba a valer. ¿Por qué, os preguntaréis? Pues porque mi forma de dar color hasta ese momento era ‘tú ve haciendo, confía’. Y eso para una ilustración pues vale, pero para más de cien páginas de cómic pues no me habría cabido en una humilde vida humana.

De hecho, hice una prueba coloreando una página de Asalto al Castillo para calcular tiempos-me pareció apropiado porque también sale una goblin- y el tiempo salió: demasiado. Había que encontrar una solución.

Así que me puse a investigar cómo lo hacía otra gente. Algo que me ayudó mucho fue este vídeo de J. Holt donde explica cómo separa el fondo de los elementos principales de la viñeta y va trabajando primero el color plano, luego las sombras y luego las luces de cada grupo.
Con esa idea diseñé mi propia estructura de capas, que con pulsar un botón en Clip Studio me creaba todas las capas necesarias y les asignaba colores, porque mi religión me hace estar en contra de los nombres de capa… pero necesitaba algún tipo de organización visual para saber dónde estaba cada cosa*. A ese botón le puse una imagen de la rata telépata que acompaña a la protagonista:

*Para este post le he puesto nombre a las capas, porque por cariño a vosotros soy capaz de hacer sacrificios. Pero en mis archivos de verdad, sólo colores, ninio, la capa de sombras se identifica porque es azul y au.

Eso me permite trabajar cada página siguiendo un orden. Lo primero, darle al fondo un color plano -el mismo para todo el cómic, es sólo para hacer contraste- y pintar las viñetas en color blanco en una capa superior.

Luego, hacer el fondo. Aquí sí pongo el color que corresponde a cada viñeta -al ser un desierto, aquí va un color naranja arenoso- y también el color de los elementos que no son los personajes protagonistas: la barca, los tiburones… En este punto estoy rellenando, no pensando en luces ni sombras. Es un paso que se suele llamar flatear o hacer los flats.

Después hago los flats de los personajes protagonistas, pero fijaos que lo hago en otra capa completamente separada. Eso me permitirá luego darles un tratamiento de luz y sombras diferente y hacer que destaquen en las viñetas.
Hice primero los flats de todo el cómic antes de pasar al siguiente paso (luces, sombras y acabados). Es un trabajo muy mecánico pero hay hueco para la creatividad porque vas viendo si una paleta de colores te está quedando oscura, o si le falta algo… y te lo apuntas para corregirlo en la siguiente fase, que es muy divertida y os explicaré en el siguiente post.

Pizza Goblin llegará a librerías a finales de febrero y hasta entonces está disponible en preventa en la web de Grafito Editorial. ¡Ya se han desbloqueado todos los regalitos, y están empezando a llegar los primeros pedidos!

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